Como es sabido la ansiedad es una padecimiento que no sólo genera repercusiones de índole psicológico y emocional, sino que también afecta músculos y articulaciones. Entre los principales síntomas ansiedad se reconocen cambios en el comportamiento de la personal, que se encuentra nerviosa, de mal humor, irritable e insatisfecha.
Esa tensión sostenida puede acarrear sintomas ansiedad y resentir los músculos generando dolor, sobre todo en la espalda, la cabeza y el cuello. Los dolores de cabeza son relativamente frecuentes en forma de presión, bien en la zona de la nuca o en la parte frontal mientras que otras veces es un dolorimiento continuo pulsante.
Aparecen además sintomas ansiedad como el aumento de sudoración, sobre todo en las manos, facilidad para enrojecer, sequedad de la boca o todo lo contrario, mucha salivación, molestias en la garganta, náuseas, eructos, molestias de estómago, necesidad de orinar con frecuencia, ligera diarrea, temblor y agitación interna.
No es infrecuente también que por el estado de hipervigilancia continua la persona presente sintomas ansiedad relacionados a las dificultades en el sueño nocturno, así como sensación de cansancio y fatigabilidad durante el día.
Las alteraciones del apetito también son otro de los sintomas ansiedad. Estos pueden oscilar desde su aumento a la disminución, y lo mismo puede observarse en relación al impulso sexual.
También las capacidades mentales se ven resentidas, apareciendo con frecuencia sintomas ansiedad que generan dificultades para mantener la atención y concentración lo que favorece las distracciones, así como pueden existir dificultades para memorizar. Lea también sobre la Serotonina y el cerebro.
Entre los sintomas ansiedad de tipo somático se encuentran entre los más frecuentes las palpitaciones, sacudidas del corazón o aceleración del pulso, sudoración, temblor, sacudidas musculares, sensación de ahogo o falta de aliento, sensación de atragantamiento, opresión o malestar torácico, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad, mareo o desmayo, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo, sensación de no haber descansado por la mañana, inquietud, fatiga, escalofríos o sofocos, son frecuentes en las respuestas de ansiedad.
Así mismo, son frecuentes los sintomas ansiedad de tipo neurológico como sensación de irrealidad o de estar separado de uno mismo, sensación de embotamiento, desapego o ausencia de reactividad emocional, falta de concentración o sensación de mente en blanco, aturdimiento respecto al entorno, sensación de entumecimiento o de hormigueo, incluso parálisis de algún miembro.
Por su parte un paciente ansioso puede sufrir sintomas ansiedad y buscar una mejoría sintomática en el alcohol y otras sustancias, y no es raro el abuso de éstas. Tampoco es extraño que la ansiedad crónica provoque en el paciente una desmoralización que puede dar lugar a la coexistencia de síntomas depresivos