Dentro de las diferentes representaciones de los problemas de origen nervioso y emocional, sin lugar a dudas uno de los que mayores repercusiones suponen son los reconocidos “ataques de nervios”. Si bien este no es un término clínico, así se conocen a aquellos estados que implican un estrés emocional fuerte, con derivaciones múltiples y ataque de nervios sintomas que van desde la histeria hasta un posible intento de suicidio.

Según la palabra de especialistas es muy importante reconocer un ataque de nervios sintomas, ya que muchas veces se cree que es algo temporario y se desestima al momento del diagnóstico pero que luego puede derivar en un brote sicótico que puede suponer y necesitar de internación y cuidados especiales para el paciente.

Existe una gran lista de enfermedad relacionadas con un ataque de nervios sintomas. Muchas personas pueden padecer un colapso nervioso por un estado depresivo, antecedentes familiares, inestabilidad mental, esquizofrenia o enfermedades no diagnosticadas. Ante esto y como dijimos anteriormente, para evitar llegar a ataque de nervios sintomas, es importante un buen análisis del cuadro del paciente.

La interrupción del sueño, importantes cambios en el apetito, pensamientos paranoicos, pensamientos de grandeza o de invencibilidad, sentimientos de ansiedad persistente o ataques de pánico, pensamientos de muerte, aumento de la dependencia del alcohol o drogas, son solo algunos de los ataque de nervios sintomas que pueden desarrollar una persona.

Lo interesante a destacar es que los ataque de nervios sintomas, pueden ser atendidos y resueltos a través de la implementación de programas efectivos y que ofrezcan una serie de técnicas de relajación capaces de armonizar las funciones del cuerpo y equilibrar los estados emocionales. AnxietyReverseSolution es un revolucionario programa que permite contrarrestar todos los trastornos nerviosos mediante un método de “reprogramación” a base de sencillas tecnicas de neuroreflejos capaces de devolver al cerebro el funcionamiento adecuado en solo 15 días.

Ansiedad y miedo son en sí dos conceptos diferentes, aunque muchas veces suelen confundirse ya que en su origen, ambos suponen lo mismo. La principal diferencia entre ansiedad y miedo radica en la consecuencia que cada una de ellas genera en el individuo. Mientras el miedo se considera una sensación común y que no implica conflictos en el normal desenvolvimiento de la vida, la ansiedad si.

Para comenzar a ver las concordancias y diferencias entre ansiedad y miedo, resulta vital definir cada concepto por separado. El miedo se define técnicamente como una perturbación angustiosa del ánimo debido a un riesgo o peligro que amenaza realmente o que se representa en la imaginación, y está presente en el hombre desde los primeros días de su vida.

Por su parte, se entiende por ansiedad una sensación normal que experimentan las personas alguna vez en momentos de supuesto peligro o preocupación. Lo que ocurre con este trastorno y que diferencia ansiedad y miedo, es que en la ansiedad se ponen en acción mecanismos de defensa (huída, temor, etc.), en momentos donde el peligro o la preocupación no existe o no es real.

Según especialistas en el área, la principal diferencia entre ansiedad y miedo, es que mientras el miedo es un temor con objeto del que el individuo se defiende de una manera racional, la ansiedad es un temor sin objeto, subjetivo, que produce ese estar en guardia, y al acecho. Es decir, para comprender la distinción entre ansiedad y miedo, podría decirse que el miedo se origina por un peligro bien definido, mientras que la ansiedad usualmente se desarrolla cuando NO hay una situación que bien definida.

Ansiedad y miedo son dos problemas conductuales que pueden provocar consecuencias en el organismo al producirse un desajuste en su funcionamiento y que puede generar graves problemas en el normal desarrollo de la vida. Ante esto es vital solucionarlos y para ello existen métodos como AnxietyReverseSolution. Este revolucionar programa online, ofrece una serie de sencillas tecnicas de reacondicionamiento del sistema emocional que devolverán al organismo su normal funcionamiento, erradicando toda sensación de ansiedad y miedo infundado.

Según informes más del  10% de la población ha experimentado en alguna ocasión una crisis de ansiedad y de todos ellos, para más de la mitad esto se ha convertido en un grave problema o trastorno. El sufrimiento para las personas que padecen algún tipo o trastornos de crisis de ansiedad es tal que es frecuente que a largo plazo aparezcan otros problemas asociados como la agorafobia, el alcoholismo y la depresión.

Para comprender mejor el problema, podríamos definir a la crisis de ansiedad como un momento donde la persona experimenta un intenso miedo y malestar, y donde se identifican diferentes síntomas como pueden ser: Fuertes palpitaciones, taquicardia, Sudoración excesiva, Temblores, Sensación de ahogo o falta de respiración, Sensación de atragantarse, Dolor en el pecho, Nauseas o molestias estomacales, Mareos y vértigo, etc.

Las crisis de ansiedad suelen ser repentinas y bruscas, la persona puede ser incapaz de identificar la causa o lo que ha causado la crisis de ansiedad, y experimenta ésta con un intenso temor. Por lo general la duración de un episodio de crisis de ansiedad no suele exceder los 10 minutos aunque su intensidad es tal que hace pensar a la persona en la muerte.

Cuando una persona experimenta crisis de ansiedad con cierta frecuencia, el problema no suele desaparecer con el paso del tiempo de forma espontánea sino que suele hacerse crónico. Es por ello, fundamental que la persona solicite ayuda profesional y se realice un tratamiento psicológico adecuado.

Debido a las características de las crisis de ansiedad y el predominio de síntomas físicos, lo más frecuente es que las personas con este problema acudan a los servicios médicos convencidos de presentar una enfermedad médica. Sin embargo, la terapia psicológica ha sido lo que ha mostrado una mayor eficacia en el tratamiento de esta patología.

Uno de los primeros pasos para lograr un real acercamiento al problema de crisis de ansiedad es realizar un análisis médico oportuno, con el fin de descartar enfermedades de carácter orgánico (en particular trastornos endocrinos, circulatorios, dificultes de tensión arterial, etc.)

Una vez establecida la causa psicológica de la crisis de ansiedad, es necesario hacer una reflexión acerca de cómo estamos viviendo, en qué puntos nos estamos ‘pasando de la raya’ y qué medidas de salud podríamos tomar (descanso, alimentación, ejercicio, diversión, cambio de actitudes).

En las crisis de ansiedad, el primer desajuste se centra en que no se está llevando una vida normal (llevar vida de enfermo incurable no nos hace sentir precisamente normales). La causa de la ansiedad no es externa sino interna, así que el mundo no tiene la culpa y sería inútil tomar medidas de precaución porque el miedo puede perfectamente cambiar de ‘tema’ una vez que cedemos en evitar determinada circunstancia.

Luego, es vital en las crisis de ansiedad, evitar todo tipo de anticipación o pensamiento sobre la ansiedad: esta es la causa más importante del mantenimiento y crecimiento de la ansiedad. Una especulación es cizaña que sembramos y provoca mayor inseguridad.

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Una crisis ansiedad re define como una reacción de miedo o malestar intenso que se presenta de forma repentina y alcanza su máxima intensidad en cuestión de dos o tres minutos, a diez como máximo.

La crisis ansiedad muchas veces tiende a confundirse con crisis de angustia, por lo que resulta necesario diferenciar, atendiendo al criterio de duración y permanencia. Los trastornos de angustia se presentan a modo de crisis o bien como estado persistente, es decir, la angustia puede llegar al pánico o ser difusa. Pero las reacciones físicas y emocionales de la crisis ansiedad nunca son atribuibles a un peligro real. Se diferencian por la presencia / ausencia de estados agudos de angustia espontáneos.

Las crisis ansiedad son espontáneas aunque puedan localizarse en ciertas situaciones, lo cual facilita el diagnóstico diferencial con las fobias específicas. Suelen empezar de forma brusca, alcanzando su máxima intensidad a los diez minutos y no necesariamente debe existir una situación amenazante o un desencadenante claro.

Un problema habitual de quien presenta crisis ansiedad es que progresivamente va evitando las circunstancias que cree que las provocaron, con lo que acaba desarrollando una fobia a lugares o agorafobia (este síntoma se explica más adelante en el apartado  de las fobias) que puede acabar por confinar completa o parcialmente al sujeto en su casa con un miedo irracional a salir de la protección que le brinda su hogar.

Para denominarlas en forma completa, las crisis ansiedad deben ir acompañadas de cuatro o más de los siguientes síntomas: Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca; Sudoración; Temblores o sacudidas; Sensación de ahogo o falta de aliento; Sensación de atragantarse; Opresión o malestar en el pecho; Náuseas o molestias abdominales; Inestabilidad, mareo o desmayo; Sensación de irrealidad (desrealización) o de estar separado de uno mismo (despersonalización); Sensación de entumecimiento u hormigueo; Escalofríos o sofoco.

Estos síntomas de las crisis ansiedad se acompañan de una intensa angustia y de la sensación de que uno va a morir o volverse loco en breve. Como estos síntomas se parecen mucho a los que se experimentan cuando se tiene un ataque al corazón, mucha gente que los padece acude primero a urgencias de un hospital o al cardiólogo, y suele ser un médico no psiquiatra el que les explica que han padecido una crisis ansiedad.

Las crisis ansiedad suelen sucederse en lugares y situaciones comunes en muchas personas como son: ascensores, espacios abiertos, supermercados al hablar con extraños, o con personas atractivas o con autoridad, etc.

Las situaciones mencionadas suelen desencadenar crisis ansiedad en algunas personas. Según el tipo de situación que genera el miedo irracional y desproporcionado, se diagnostica la presencia de una agorafobia, una fobia social u otras fobias específicas. Las personas que padecen esas fobias saben que si se enfrentan a una situación del tipo temido será altamente probable que sufran una crisis ansiedad.

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